ADVERTENCIA: La información brindada en este apartado puede estar sujeta a cambios, recordando que estamos en una fase alpha del juego, donde la información puede ser cambiada o suprimida de los archivos, por lo que aquello que se lea debe ser tomar con precaución
Los arathi, al ser una sociedad compuesta en su génesis por humanos y altos elfos, podría despertar en la mente de cada lector la siguiente pregunta: ¿Cuál es la cultura que ellos desarrollaron? Considerando que los humanos como los quel’dorei poseían rasgos culturales diferentes, aunque podían coincidir en algunos. Durante la experiencia de las misiones principales de Cristalia, pudimos descubrir algunos puntos que nos darían luz para comprender a los arathi.
No entierran a sus muertos, en lugar de eso los creman, esto se considera “el mejor funeral que pueden ofrecer”. En este punto podemos preguntarnos si es que esta práctica es única de la expedición o si realmente el imperio, esté donde esté, realiza lo mismo, pues en la historia de la humanidad y gracias a la adoración hacia la Luz, los muertos debían recibir sepultura, no ser cremados.
Al llegar a Cristalia, los expedicionarios trataron de entablar relaciones diplomáticas con los kobyss, pero claramente las bestias los veían como comida. Si bien se trató de una expedición militar, aparentemente se buscaron aliados en el lugar, pero en estas profundidades no existe tal cosa como la lealtad.
El “vino imperial” está hecho de uvas cultivadas en el priorato, estas son calentadas con llama sagrada, este solo se bebe en ocasiones especiales.
Cuando un arathi entabla un vínculo con un lince, tiene un amigo para toda la vida.
Todos los arathi son o fueron miembros del ejército, incluso se deja en claro que la única niña que viajó con ellos (se entiende como una polizón) fue Faerin. Incluso la propia general Golpacero lo señala:
General Golpacero: Para entonces ya habíamos echado raíces, mis soldados se fueron para construir sus propios hogares. Formaron familias. Gracias a las Llamas, ahora hay niños.
El Imperio Arathi
Faerin Lothar nos cuenta algunos recuerdos que tiene de su niñez, por lo que habría que considerar esta información algo desactualizada o imprecisa:
Yo era joven cuando nos fuimos, pero tengo algunos recuerdos.
Recuerdo los desfiles por las calles de la ciudad, todos salían y vitoreaban mientras pasaba el ejército. Recuerdo a los linces con armaduras ceremoniales, resplandecientes y regias.
Recuerdo el parque cerca de donde vivía, mis padres me llevaban a caminar allí y dábamos de comer a los animales.
Pero, sobre todo, recuerdo el sentimiento de pertenencia. Recuerdo a mi familia. Recuerdo a mis amigos
¿Dónde se puede encontrar este imperio arathi? Seguramente es una interrogante que nos dejará sin dormir.
¿Semielfos?
Durante la cadena de misiones principal, nos topamos con Lerrenas Fayn, una arathi con la cual podemos interactuar, a ella le preguntamos si «es una elfa», a lo que ella responde algo singular:
¿Por qué tú…?
Ah. Las orejas.
Las leyendas dicen que cuando los arathi se asentaron en nuestro hogar por primera vez, éramos dos pueblos: humanos y los altos elfos quienes se unieron a ellos para ayudar en la enseñanza de la magia. Juntos construyeron las bases del Imperio Arathi y se volvieron un solo pueblo. Nos mantuvimos unidos desde aquellos tiempos.
No soy una elfa, aventurero. Soy una arathi.
Parece que preguntar a un arathi si es un elfo o un humano es una ofensa, ellos, se entiende, dejaron atrás estas etiquetas y se auto perciben simplemente como «arathi», una sola especie, un solo pueblo. Estas palabras presentan una serie de cuestiones interesantes, pero lo voy a reducir a la siguiente interrogante:
Cuando se refiere a los altos elfos y los humanos construyeron el Imperio Arathi ¿Se están refiriendo a este nuevo imperio que nos presentan y está ahí fuera? ¿O se refiere al Imperio de Arathor? Considerando que aquel imperio recibía muchos nombres. Si la respuesta es afirmativa en la segunda cuestión, entonces estamos frente a un gran retcon. Ahodaremos más en la sección de especulaciones.





Deja un comentario