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Bien hallados quienes han venido a este humilde sitio, hoy vengo con la visión de Elune, y que las sacerdotisas me perdonen, la luz de los Naaru para desentrañar una vieja mentira que el propio juego y algunos o muchos creadores de contenido en youtube, lastimosamente que se aferran a esa idea como clavo ardiente, ¿y cuál es este punto que muchos han sostenido como antorcha en la oscuridad? Pues ni nada mas ni nada menos que Nzoth, algunos se cuestionarán de que hablo, otros lo preverán, en todo caso comencemos esto para comprenderlo.

Amo del Culto Martillo Crepuscular

Creo necesario comenzar con el primero de los grandes puntos que se comenzaron a generar en la época de Cataclismo, en esta misma Nzoth comienza a llamarse y ser llamado la mente maestra del Culto Crepuscular y que estos le servían al mismo, más una investigación hasta superficial puede demostrar que esto no solo es falaz, sino que hasta podríamos afirmar que de todos los dioses antiguos Nzoth fue el único de los Dioses Antiguos que tuvo hasta una relación casi hostil con el culto Crepuscular.

Podríamos hablar desde el surgimiento del culto, pero veo más importante señalar sus puntos más importantes para señalar estos puntos en particulares a lo que afirmo, comencemos con lo primero de todo, el culto aunque surge durante la primera y segunda guerra no tomara su verdadero alzamiento y formación más teológica y su alzamiento a la fama en Classic donde se habrían encontrado con Cthun y este comenzó a dirigirlos tanto para su despertar como comenzar a ayudar a sus hermanos, como podemos ver en Rasganorte o incluso en las cavernas Brazanegras un pequeño refugio para nagas, podemos decir que fue la base por la cual el culto logro asentarse y consolidarse, más pronto Cthun seria derrotado, aunque ello no significaría su final en el Culto, pues aunque hoy en día se considera que Medan no sea canónico en teoría, los eventos acontecidos en el mismo en teoría si, lo que nos lleva a que el Culto Crepuscular intento revivir al menos una vez a Cthun.

El mismo seguiría operando, pudiendo ver menciones suyas en Burning Crusade y el comienzo de la preparación para el vuelo Crepuscular cabe aclarar, hasta que finalmente en Lich King no solo los vemos una nueva vez asentados en Azjol-Nerub, donde con los poderes del vacío estaban comenzando a  formar un ejército de Ignotos sino que estaban penetrando en la prisión de Yogg-Saron junto a uno de los generales Ctrhaxi para su liberación final revelándonos que con la caída de Cthun, Yogg-Saron fue el que tomo los planes de su hermano y comenzó a dirigirlos hacia planes más concretos.

Y siguiendo los susurros y risas de Yogg-Saron es que nos damos cuenta al instante que el verdadero instigador de la siguiente expansión no será, como se auto proclamo, Nzoth, sino el propio Yogg-Saron, y alguno me dirá que eso no es posible, que Crónicas esto, que menciones lo otro, pero vallamos a las pruebas de la mismísima expansión para comprobarlo, ¿Les parece?

Cuando comienza el Cataclismo lo primero que podemos notar es que el culto crepuscular está atacando desde infinidad de sitios con apoyos de distintas fuerzas de los dioses antiguos, desde los elementales, los Hierro Negro, el vuelo Crepuscular, incluso la pesadilla haciendo acto de aparición, pero hay un gran ausente en estos eventos, los naga, incluso el único sitio en el vanilla donde los naga eran aliados del culto serán prontos exterminados por el culto. Es extraño por decir menos que las fuerzas de elite y en teoría principales del presunto nuevo mandamás del culto no aparezca por ningún lado, y más bien ataquen aprovechando el caos que dedicarse a apoyar como el resto los esfuerzos del Culto Crepuscular para llegar a la llamada Hora del Crepúsculo.

Y tal vez algunos podrían considerar que esto no sea suficiente, pero sumémosle algunos puntos clave, la propia hora del Crepúsculo acontecerá en Rasganorte donde la mayor cantidad de fuerzas de los dioses antiguos se reúnen, incluidos ignotos y por lo que podemos comprender al menos dos olvidados, conectándose así con las fuerzas que estaba acumulando Yogg-Saron en la expansión previa.

A su vez su abandono total con el fracaso del plan por parte de las fuerzas de esta ocasión, el que Nzoth nunca las apoyara, ni estos a él en su propio intento de conquistar Azeroth demuestra una desconexión elevada, más cuando sus últimos restos conocidos se encontraban una vez más en Silithus siendo llamados por su antiguo amo, hasta que una espada gigante le cayó en la cabeza y cualquier plan de restaurarse desapareció con Legión.

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