Protocolo de seguridad: Exterminio

Azeroth está muriendo… esa es la premisa principal que Blizzard nos entrega al inicio de la expansión de Battle for Azeroth. Pero… ¿Quién se hará responsable de castigar a los culpables de provocar dicha situación? ¿En dónde están los seres que están capacitados y tienen el conocimiento necesario para atender esta problemática?

Como lo dijimos en publicaciones y podcast pasados, el tema de la herida en Azeroth, su condición y su naturaleza empieza a relacionarse y hacer contraste con los Dioses Antiguos, las energías del vacío y demás complejos y materia titánica. Esto hace de nuevo cuestionarnos el pasado, para entender el presente y descifrar el futuro. Preguntarnos a fondo el verdadero propósito de las fuerzas cósmicas y su misión en el curso del universo. Así como si realmente nuestras acciones son las correctas y que tipo de impacto tienen en la historia.

Después del inesperado final de Legión en donde Sargeras, con su último movimiento, consigue clavar su espada maldita en la superficie del planeta, llega Battle for Azeroth y el deber de todo habitante de Azeroth es lidiar con las consecuencias de este grave suceso. Si bien es cierto, que en esta expansión se centra más en una insensata guerra entre la Horda y la Alianza y en como la nueva Jefa de Guerra de la Horda Sylvannas, pretende aprovecharse de la debilidad de ambas facciones para acumular poder para sí misma y de cómo la Alianza une esfuerzos para detenerla de una vez por todas; la agonía de Azeroth y los intentos desesperados para sanarla se han transformado en una trama secundaria, sin embargo, no es menos importante (y podría decir que es mucho más relevante).

Azeroth, el titán que duerme y se desarrolla en nuestro planeta ha recibido un golpe devastador y no hallamos la forma de sacarla del estado crítico en la que se encuentra. La alta probabilidad de que Azeroth muera es latente, o peor aún, que se corrompa, condenando a un futuro catastrófico para el planeta y, de paso, condenándonos a nosotros sus habitantes.

Prácticamente todas las razas, facciones, agrupaciones y comunidades han sentido el peligro inminente y han respondido al llamado principalmente de Magni, quizás todos unidos podamos salvar al mundo, con la unión desde los mortales hasta los dragones, los “ex guardianes del mundo” que han acudido en favor de buscar una manera de ayudar al planeta herido.

Sin embargo, dentro de esta noble cruzada existe un vacío difícil de ignorar, un vacío causado por los Guardianes Titánicos, aquellos seres que ayudaron a los colosales titanes a derrotar al Imperio Negro que amenazaba con corromper aquel joven mundo, aquellos que confinaron a los erráticos elementales, aquellos que colaboraron en darle forma al mundo, aquellos cuya razón de ser (para eso fueron creados) era el bienestar de Azeroth, aquellos que juraron proteger el mundo y continuar con la labor de sus creadores con sus propias vidas, ahora guardan silencio.

Lo cierto es que los Guardianes Titánicos no han hecho acto de presencia en toda la expansión y para nosotros en Discos de Norgannon es algo raro, extraño y sospechoso. También lo es que su participación como en Legión fue limitada y en Battle for Azeroth casi nula.

¿Es que acaso los guardianes han olvidado su sagrado deber? ¿Existe alguna fuerza que les impide intervenir? ¿O es que acaso han decidido buscar una solución sin la intervención de los mortales, que solamente lo complican todo? ¿Qué sucederá cuando el Designado Primario y el Guardián del Sur descubran las consecuencias por su ausencia? ¿Qué acciones tomarán cuando descubran los responsables de ellas? ¿Cuánto tiempo debemos esperar para ver en acción a los guardianes titánicos? ¿Será que Blizzard no ha encontrado la manera de incluir a los Guardianes Titánicos dentro de la trama? ¿Acaso los guardianes titánicos serán la perdición para los seres mortales de Azeroth?

Aunque personalmente crea que la presencia futura de los Guardianes Titánicos es demasiado tardía, tratarémos de teorizar el papel de estos seres frente al peligro inminente que corre los habitantes de Azeroth.

Origen y Pasado.

Las hazañas de los guardianes se remontan a muchos eones atrás, cuando el mundo estaba dominado por las fuerzas de los Dioses Antiguos con su Imperio Negro. Durante la época del ordenamiento de Azeroth los titanes buscaron la manera de poder cumplir su tarea y salvaguardar el alma mundo sin afectarlo ni dañarlo debido a sus dimensiones. Por ello, Agrammar propuso crear poderosos constructos que funcionaran como las manos del Panteón y ejercieran su voluntad contra el Imperio Negro quienes infectaban con su oscura presencia en todo el planeta. Bajo el mando del gran forjador Khaz’goroth, el Panteón creó un ejército de enormes sirvientes a partir de la corteza del propio Azeroth: los aesir y los vanir.

Los miembros del Panteón otorgaron a algunos de sus sirvientes su propia apariencia y poderes para que lideraran al resto de las creaciones de los titanes. Estos seres poderosos fueron llamados guardianes. Aunque desarrollarían su propia personalidad, con el tiempo portarían por siempre la marca y habilidades de sus creadores.

Los guardianes colaboraron en la derrota del Imperio Negro y en el ordenamiento del mundo. Cuando la guerra terminó y los Titanes tuvieron que marcharse, los guardianes juraron cuidar y por ende, vigilar al planeta y al titán no nato que reside en él.

Sin embargo, a pesar de haber sido imbuidos con poder titánico, los guardianes no fueron capaces de escapar de la corrupción. Los Dioses Antiguos habían sido encerrados, pero no habían muerto y sutilmente fueron trastornando las mentes de los nobles guardianes, uno a uno fueron neutralizados, encerrados en las cárceles de sus propias mentes, y no había nadie quien pudiera liberarlos.

Los guardianes se mantuvieron durante milenios en aquel estado, engañados, deprimidos y erráticos, fueron incapaces de cumplir con su labor de proteger Azeroth; otros quedaron en estado de hibernación, algunos seguían cumpliendo la tarea que les fue encomendada y otros eran incluso, prisioneros.

No obstante, el contacto con los guardianes titánicos llegaría mucho tiempo después con la intervención de los héroes de diferentes razas de Azeroth (nosotros). Este tipo de contacto sería con enfrentamiento con las mismas creaciones titánicas, colaborando y ayudando en sus necesidades y en otras ocasiones irrumpiendo en sus tareas y encargos. 

El jefe de Jefes

Odyn es uno de las creaciones titánicas que fueron bendecidas por el Panteón y se convirtió en Guardián. Lideró a la armada de las creaciones titánicas y guardianes titánicos en contra de las fuerzas y/o ejércitos de los Dioses Antiguos. Fue bendecido por los poderes de Aman’Thul y junto a Tyr, pelearon y derrotaron a Ragnaros el Señor del Fuego, asimismo diseñaron el plan final para detener de una vez por todas a Yogg-Saron.

Por su liderazgo nato, determinación y coraje, se le otorgó el título de Designado Primario o Primer Designado, Líder de las creaciones titánicas en Azeroth, vigilante de la prisión de Yogg-Saron, así como la protección y mantenimiento de la Forja de los Deseos (situada en Cámaras de Piedra), mientras Odyn vigilaba el hemisferio norte de Azeroth, el Guardián Ra se encargaría de velar por la seguridad del Hemisferio Sur, así como la protección y mantenimiento de la Forja de los Origenes (situada en Uldum).

Cuando Tyr decidió preguntar a los otros Guardianes y al Panteón para bendecir a los Dragones Aspectos por su heroísmo en la batalla en contra de Galakrond, Odyn estaba sumamente en contra de eso, en total desacuerdo y afirmando que solamente las creaciones titánicas tenían el privilegio de dicho poder y derecho de defender a Azeroth. Aun así, los dragones fueron bendecidos a pesar de la objeción de Odyn. Fue la razón y causa principal de la creación de los Salones del Valor, el Valarjar, la transformación de Helya y demás acciones que conocemos hoy en día.

Un reencuentro incomodo

Debido al desacuerdo sobre la creación de los Dragones Aspectos, los guardianes restantes de Ulduar ya no habían jurado seguir las órdenes de Odyn. Sin embargo, hay una excepción: el Gjallarhorn. Gracias al Salón de Clase de los guerreros en Legion, sabemos que se recupera el Gjallarhorn, un cuerno de batalla que fue regalado a Hymdall antes de que Odyn se separara de Ulduar. La función de este objeto es que al sonar, los guardianes de Ulduar están juramentados para responder a su llamado, pero no todos respondieron al llamado.

Mientras todos los Guardianes Titánicos pudieron verse mermados sus poderes debido a que le dieron parte de su esencia a los Dragones Aspecto, o ya sea por su derrota ante Loken y sufrieron sus mentes por la presencia inundada de Yogg-Saron, hay un Guardián que mantuvo sus poderes intactos; nos referimos al Primer Designado Odyn, quien después de haber sido liberado de las ataduras de su principal antagonista Helya de los Salones del Valor, se dispone a reunirse una vez más con sus aliados forjados en Ulduar, pues pasaron muchos años desde la última vez que sus ojos se posaron en los salones de dicho complejo titánico y ante la duda de su falta de atención al llamado. La visita y encuentro con los otros vigías queda en la disposición de Odyn. Aunque ya tuvo un encuentro ligero con Thorim y Hodir, pero… ¿y el resto?. En ese sentido, esta reunión entre Odyn y el resto de vigías no es un acontecimiento feliz necesariamente. Odyn consideraba un terrible error otorgar parte de sus poderes a seres “inferiores” como los dragones y sobre todo, su ira reside en que los demás guardianes no habían seguido las órdenes que él emitió.

El Designado Primario no es el único en querer volver a los lugares donde residían con anterioridad autoridad y echar un vistazo a los salones y complejos donde tenían la tarea de salvaguardar y vigilar. El Guardián Ra fue liberado de su prisión en Solio de Trueno después de entrar en combate con él y su derrota con el Lei-Shen el Rey del Trueno ubicado en Pandaria. La visita a Uldum y revisión del estatus de sus dominios dejará en claro que tiene muchas cosas que hacer al respecto y quizás revisar la situación en Ulduar con sus demás colegas.

El recuento de los daños

Odyn ordéno que se sonara el Gjallarhorn de Hymdall y nadie atendió el llamado, ningún guardían se presentó, ¿Será que no quieren que vea en lo que se ha convertido Ulduar? Las responsabilidades de Odyn no han sido cumplidas, y cuando Odyn no es considerado en cuenta, toma cartas en el asunto por cuenta propia. Su regreso a Ulduar podría implicar un futuro fatal para este guardián. Hacer una audiencia sobre la situación actual de Azeroth haciendo el recuento de los daños. Reencontrarse con sus camaradas. Tomar las riendas y las tareas originales que los Titanes le designaron. Actuar inmediatamente con sus compañeros bajo sus órdenes y enfrentarse ante las amenazas y problemas latentes en la actualidad:

  • La sanación de Azeroth y el monitoreo de su salud.
  • El monitoreo, contención y reforzamiento de las prisiones titánicas.
  • La Pesadilla Esmeralda.
  • El Vuelo Infinito y Dragones Crepusculares.
  • El regreso de los Dioses Antiguos y su Imperio Negro y por último,
  • Castigar a los responsables de generar tanto caos.

¿Qué implicaciones tiene el regreso de Odyn a Ulduar? Aunque haya pasado tanto tiempo, Odyn sigue conteniendo esa personalidad, de Líder, Patrón, de Jefe, por lo que su reacción será en una explosión de rabia, enojo y frustración. Él era el responsable de salvaguardar Azeroth como expresamos anteriormente, él fue a quien los titanes le confiaron el futuro de Azeroth, y el no estuvo ahí para defender, pelear y actuar, ejecutó el plan que sería la respuesta para evitar otorgar más poder a seres que no son dignos de portarlos, el Valarjar, sin embargo ese plan también se vio frustrado; ahora tiene que encarar todo el desastre de aquel majestuoso lugar titánico. Odyn deberá de conocer de primera mano:

Captura de: “Fall of the Keepers ” by TheLostCodex | Art by hypnosworld
  • La traición de Loken.
  • La caída de los vigías.
  • La muerte de Tyr y Mimiron y demás hermanos y compañeros.
  • La presencia liberada de Yogg-Saron y su influencia en sus hermanos.
  • La propagación de la presencia de los Dioses Antiguos en todo Azeroth.
  • El uso irresponsable de la Forja de los Deseos.
  • Los discos de Norgannon extraviados.
  • Y sobre todo algo muy importante, la reconfiguración de las maquinas del complejo y el llamado de Algalon el Observador.

Y quizás otros acontecimientos que olvidemos colocar, pero entonces, ¿Cómo va a reaccionar? Tenemos la certeza de que no será de buena forma. Este mismo análisis y analogía funciona para Ra, que deberá conocer lo que sucedió con la Cámara de los Orígenes, la situación de los Mogu, la intrusión los complejos titánicos de Ahn’Quiraj, Uldum y Cámaras de Mogu’shan, la violación a la prisión del corazón de Y’shaarj y demás problemas.

En el país de los ciegos el tuerto es el rey

Es interesante notar como la personalidad de Odyn se acerca mucho a uno de los personajes más icónicos de la saga Warcraft: Arthas Menethil. Al igual que el entonces joven paladin, Odyn cree que solo él (y en menor medida sus hermanos) es capaz de proteger Azeroth; cree además que solo sus decisiones son justas y correctas. Que cualquiera que se oponga a sus propósitos y aspiraciones es un enemigo al que se debe someter, castigar o destruir.

Este paralelismo con Arthas simplemente no nos lleva a nada bueno. Todos los que conocemos el mundo Warcraft sabemos a dónde lleva esta clase de personalidades dentro del lore. Vemos en Odyn un antagonista en potencia, quien estará dispuesto a destruirnos si nos interponemos en su camino; quien está dispuesto a tomar cualquier decisión con la finalidad de salir del problema, aunque ello suponga la aniquilación de la vida en el planeta (ya lo intentó Loken al contactar con Algalon el Observador en su momento). Ahora Odyn ha sido liberado y está listo para la tarea de “proteger” Azeroth.

Si Odyn continua con la personalidad egocéntrica que ha mantenido durante toda su historia (Blizzard podría cambiar esto y ya lo ha hecho), no creemos que haya ningún interés en reconciliarse con sus hermanos, ¿Cuál es la opción más de acuerdo a su personalidad entonces?  Sometimiento, así de simple. Odyn no está dispuesto a seguir tolerando los constantes errores de sus hermanos ni los suyos. Su reunión con ellos tendrá la finalidad de exigirles que le declaren como su líder absoluto y se sometan a su voluntad, todo ello con el propósito de hacer “lo mejor” por Azeroth. Si los Guardianes se niegan serán aniquilados, “únanse a mi o mueran” será la premisa, a partir de allí, Odyn hará planes en consecuencia. Esta situación de alianza entre los vigilantes y guardianes lo hemos visto en distintas ocasiones tal es el ejemplo de la Doncella de Pena en Cámaras de Piedra al servir a Loken.

Después de todo lo explicado líneas arriba es fácil entender porque creemos que la reunión entre Odyn y sus hermanos no sería precisamente una reconciliación, mucho menos un borrón y cuenta nueva. Odyn no estima a sus hermanos, los desprecia; los mira como seres inferiores ante sus ojos; su odio por aquella desobediencia aún sigue pegando fuerte en él; y para colmo de males, las noticias de la caída en desgracia de los forjados por parte de Yogg Saron y el crepúsculo de los aspectos en Azeroth con el destino fatídico de Neltharion, no harán sino confirmar y/o aumentar su enojo y el desprecio por los que en su momento fueron sus hermanos.

Un castigo sin escapatoria

Constantemente hemos preferido ponernos en la peor de las situaciones, siempre y cuando la esencia y la línea de la trama no se rompan; personalmente en el caso de Odyn, la situación descrita líneas arriba es la más apropiada bajo esa perspectiva fatalista. Dudamos muchísimo que los guardianes sean capaces de oponerse al poderoso Odyn, además de haber perdido parte de sus poderes debido a la bendición a los dragones aspecto, incluso hay algunos guardianes que se encuentran psicológicamente disminuidos. Ra sigue emocionalmente afectado por la información que obtuvo en su momento sobre la caída del Panteón Titánico.

El ataque de los héroes exploradores y curiosos en lugares desconocidos en salones y complejos titánicos en Azeroth concluyen en invasión y violación a medidas de seguridad generando caos y desorden en espacios establecidos de forma exclusiva para sus guardianes, vigilantes y habitantes.

La conclusión es obvia: hay que castigar a los culpables, castigar a los mortales, de esa forma Odyn se dispone a asegurarse que los mortales nunca más pongan en peligro la seguridad de Azeroth con sus insensatas acciones, eliminando a los mortales, por consecuencia alimentaría su ego. Él sería el único e indiscutible protector de Azeroth y solo él tiene la capacidad para acabar con todas las amenazas que se ciernen sobre ella (en sus ojos).

¿Cómo reaccionarían los otros Guardianes ante éste hecho? Obviamente los Guardianes tienen memoria, y saben que fueron precisamente los mortales quienes los liberaron de la corrupción de los Dioses Antiguos y así mismo tienen un terrible dilema donde pueden o no seguir las órdenes de su señor Odyn, o rebelarse y aliarse con los mortales. Si nos sacamos la lotería y la historia se desarrolla tal cual la teorizamos, daría pie a una nueva guerra y las decisiones de sus partícipes serían diversas e improbables de adivinar a estas alturas.

Manos a la obra

La sanación de Azeroth y el monitoreo de su salud.

¿Y la sanación de Azeroth? Ni el Circulo Cenarion ni el Anillo de la Tierra han podido resolver dicha problemática. Magni ha hecho todo lo posible y se ha beneficiado de conocimiento que quizás para ojos de Odyn sea un problema y conflicto. ¿Por qué un simple terraneo defectuoso por la Maldición de la Carne se encarga de una tarea y misión que no le corresponde? O peor aún, ¿Acaso Odyn podrá descubrir que las acciones realizadas por Magni no son el resultado de susurros y avisos del Alma Titánica de Azeroth? ¿Qué es el Rey de Diamante que ha abierto un camino para la liberación de los Dioses Antiguos? Odyn no es precisamente un ser diseñado para la reparación o sanación, dudo que busque pacíficamente curar las heridas del planeta y dejar tranquilos a los mortales, al fin y al cabo, fuimos nosotros quienes provocamos esta situación.

Battle for Azeroth incluyo una nueva gama de contenido titánico gracias a Uldir. Allí conocimos a gran cantidad de vigilantes como Herzel y MADRE, cuya tarea era monitorear y supervisar los experimentos de los titanes o guardianes en el complejo de Uldir por la búsqueda de una solución para neutralizar la amenaza de los Dioses Antiguos sin hacer daño al planeta, así como monitorear los niveles de corrupción en los experimentos establecidos. Sin embargo a medida del desarrollo de la expansión, MADRE tuvo un giro en su historia y fue agregada al asunto de Sanación de Azeroth y proporcionar los cálculos en el monitoreo de la salud del titán.

Según Crónicas, los Titanes con apoyo de los Guardianes iniciaron su tarea para sanar Azeroth cuando surgió la herida por primera vez en Azeroth donde por consecuencia se denominó el Poso de la Eternidad. ¿Por qué Blizzard proporcionó protagonismo a un nuevo personaje cuando pudo haber incluido a todos los Guardianes Titánicos? MADRE nos hace entender que conoce los demás complejos titánicos, porque Blizzard no ancló su historia y relación con sus demás compañeros en búsqueda de una solución a los problemas presentados en Azeroth.

El monitoreo, contención y reforzamiento de las prisiones titánicas.

Consecuentemente, Odyn mandaría a purgar Ulduar y la conviertan nuevamente en un templo de operaciones para reducir su presencia o al menos, restablecer las medidas de seguridad y mejorar las prisiones. Será que se encuentre con su compañero el Guardián Ra o Ra-den. ¿Buscaría la ayuda y la alianza de Ra para que en conjunto, comanden una línea de frente contra los Dioses Antiguos? Helya y Ra fueron los encargados de diseñar las prisiones y encantamientos de los Planos Elementales y los complejos titánicos. ¿Podrá Ra apoyar a Odyn en dicha tarea?

¿Por qué Odyn estuvo dispuesto a brindarle a unos aventureros cualquiera la Égida de Aggramar? Si bien su prioridad era salir inmediatamente, y poder tener la confianza necesaria en nosotros para combatir y aliarnos en contra de Helya, pero que nos hace pensar que lo que hiso Helya está mal y no bien.

Sabemos que Helya está viva, Valdemar Buscatormentas nos dice que “no puedes matar a la muerte”. Tampoco sabemos en qué condición regresará, ¿Podrá participar en el reforzamiento y encantamiento de las prisiones titánicas y el plano elemental? ¿O provocará la liberación definitiva de los Dioses Antiguos y Señores Elementales?

Ulduar sigue en situación crítica. Si el Imperio Negro resurge y por ende los Dioses Antiguos, quizás Ulduar ya no sea ni seguro para dirigir y operar sus fuerzas, buscando un nuevo lugar para poder concentrar a sus aliados y sus ejércitos, un lugar nuevo a nuestros ojos y que la Doncella de la Vitalidad trata de advertimos en revisar sus condiciones operables.

La Pesadilla Esmeralda.

La pesadilla esmeralda sigue siendo una puerta a la corrupción del sueño esmeralda que se encuentra más vulnerable que nunca. Ysera estaba atenta de la situación, los problemas y las complicaciones. Tenemos grandes referencias en libros, relatos y misiones. Si saben que el Sueño Esmeralda es un tema importante prioritario de salvaguardar ¿Por qué Freya no actuado? ¿Qué ha hecho al respecto? Odyn verá el momento indicado para recordar a Freya su propósito para enfrentar las amenazas del vacío y la búsqueda de quebrantar este plano onírico por parte de los Dioses Antiguos.

Castigar a los responsables de generar tanto caos.

¿Se revelará Odyn ante las fuerzas de la Alianza y la Horda? Odyn tiene la furia, el valor, el coraje para hacerlo. Si consideramos que Odyn lo ha hecho una vez con sus hermanos, no dudará en reunir el ejercito de las creaciones titánicas y enfrentar a los agentes del caos, a los agentes que portan la marca del regalo de los dioses antiguos y que posan sus ojos ante las diferentes razas de WoW, nosotros los héroes de la Horda y la Alianza.

Odyn fue el Primer Designado, tiene una responsabilidad en salvaguardar Azeroth, fue la tarea que le otorgó el Panteón al Guardián titánico y ahora después de poder haber salido de los Salones, y ver esta nueva realidad, este crudo presente donde Azeroth ha sido quebrantada, destrozada, y mancillada, tomará cartas en el asunto sobre todo aquello que considere una amenaza y/o todo aquello que considere un problema en el bienestar de Azeroth.

A Odyn no le interesaría ni por lo mínimo sobre nosotros, ni la Alianza ni la Horda,  y ni porque lo ayudamos a vencer a su némesis de miles de años y obtenido su libertad, sino porque al ver que Ulduar ha sido quebrantado y TODAS las prisiones titánicas, que nosotros los héroes de Azeroth hayamos originado toda esa cadena de desorden, cabe la posibilidad que no dudará en utilizar el Valarjar de forma violenta, asesina y autoritaria.

Una posibilidad aterradora

Conocemos la capacidad que los Dioses Antiguos tienen para influir con gran facilidad en corromper la mente de los vulnerables mortales, e inclusos grandes personalidades en WoW como hemos comentado anteriormente en otras publicaciones.  Por lo que nuestro encuentro y jefe favorito de la Pesadilla Esmeralda, Il’gynoth, el Corazón de la Corrupción, logra habernos dado otra pista en uno los susurros que escuchamos y leemos durante su combate en la con las siguientes frases:

“The lord of ravens will turn the key.” – “El señor de los cuervos girará la llave.”

Podrían decir de inmediato que es Medivh o Khadgar, otro personaje que está relacionado con los cuervos, es tan bien el mismo Odyn, eso involucraría que realice acciones que conduzcan a una serie de eventos desafortunados. Es posible que un Odyn corrompido o al menos persuadido termine por abrir la prisión de los Dioses Antiguos o en su defecto la entrada a uno de los lugares más mencionados de los esbirros de los Dioses Antiguos, Ny’alotha.

De esa forma el susurro que insinúa Il’gynoth, El Corazón de la Corrupción, sea correcto y asimismo todos los susurros y eventualidades relacionadas con N’Zoth durante Legión y Battle for Azeroth es donde se puede dar por afirmando que la siguiente expansión de World of Warcraft tome más peso sobre el tema de los N’zoth y un trío de dioses antiguos liberados y el resurgimiento del Imperio Negro.

Generación de ejercito mediante creaciones

Sabemos que los guardianes tienen acceso a las fabricas titánicas, pueden crear mas ejercito, incluyo ya tienen moldes de piedra y hierro para ser imbuidos de poder, alma y conciencia mediante la Forja de los Deseos o Voluntades y con la Forja de los Orígenes. Si Odyn quiere un ejercito que siga su mandato, leyes, normas, órdenes y misión de la tarea y encargo que les dieron los titanes, creo que no dudará en crear nuevamente un ejercito de aesir o vanir en contra de los que se interpongan en su camino y misión de proteger Azeroth.

Las Cámaras de Relámpagos y Cámaras de Piedra son el claro ejemplo de contar aun con la tecnología y fábrica titánica ubicada en Ulduar para seguir creando mas sirvientes a su causa. Incluso son una gran ventaja en caso de que el ejercito de los Dioses Antiguos regrese con el ascenso de su Imperio Negro.

No dudarán en exterminarnos

Aun recordamos el discurso de Rhonin en Dalaran después de haber detenido a Algalon en Ulduar:

¡Ciudadanos de Dalaran! ¡Dirijan su vista hacia los cielos, y observen! Hoy se evitó la destrucción del mundo en desafío de nuestros propios creadores. Algalon el Observador, heraldo de los titanes, fue vencido por nuestros valientes camaradas en la ciudad titán de Ulduar. Algalon fue enviado aquí para juzgar el destino del mundo. Encontró un planeta cuyas razas se habían salido de los diseños titánicos. Un planeta donde no todo salió como se planeaba. La fría lógica dijo que a nuestro mundo no valía la pena salvarlo, pero la lógica no explica el poder del libre albedrío. Depende de nosotros probar que el mundo vale la pena. Que a nuestras vidas… vale la pena vivirlas.

Gracias a eso, disfrutamos de más tiempo de vida, nos libramos de una amenaza cósmica y planetaria que aseguraba el exterminio de toda la vida orgánica en Azeroth, pero a que costo. El plan de Loken funcionó y llamó a Algalon, este a su vez vio que las formas de vidas generadas en el planeta con un nivel incontrolable de corrupción habían detenido a un supervisor de mundos ordenados que estaba encargado y enviado por el mismo Panteón Titánico.

Sin embargo, los demás guardianes titánicos están programados para funcionar bajo los esquemas y diseños de sus creadores. Que hayan detenido a Algalon, no significa que los demás no vayan a dejar su tarea de salvaguardar Azeroth. Los cálculos y los niveles de corrupción no mienten. El diagnóstico planetario de Algalon dio como resultado una de las dos posibles señales de respuesta: Código de respuesta alfa, que indica ‘Todo está bien’, y Código de respuesta Omega, que solicita la reoriginación planetaria. El código Omega fue activado y si no se le detiene dentro de una hora, su análisis confirma los cálculos registrado en la Consola Archivum, que estiman la posibilidad de que el Código de respuesta Omega sea 99.99% (repitiéndose, por supuesto), encontrando corrupción parcial en los sistemas de soporte vital del planeta, así como corrupción completa en la mayoría de los mecanismos de defensa del planeta. Sin embargo, cuando es derrotado, reorganiza el código de respuesta y deja este elemento en su caché, porque carece de la fuerza para transmitirlo al propio Panteón. La situación no está lejos de que vuelva a suceder, que vuelva a repetirse. Azeroth está envuelto en el caos incontrolable. La presencia y actuación de los Guardianes Titánicos es inminente y pueden poner un alto definitivo a todos nosotros.

Los habitantes de las diferentes razas de Azeroth han fungido como agentes del caos, aunque reconozcamos que no somos partidarios o seguidores de los Dioses Antiguos, que seguimos rechazando el “regalo” que nos otorgaron y que estas entidades han sabido como manipular los eventos para que actuemos a su favor.

Si los Guardianes Titánicos pronuncian una guerra contra todos los agentes del caos, de corrupción que propician y ponen en riesgo la seguridad del Alma Titánica no hay duda de que nos enfrentaremos a ellos. Sabemos que Blizzard no presenta una derrota ante estos seres, donde seguramente saldremos victoriosos. Existen aún los mecanismos de Código Alfa y Omega que se activan en la Forja de los Deseos y los Orígenes. Asimismo sigue la posibilidad de que Algalon sea llamado nuevamente o mas de sus compañeros y con ello incluso, a sus Creadores, a los Titanes. Si el panteón titánico determina que las formas de vida de Azeroth no tienen salvación, no habrá duda alguna que seremos fácilmente exterminados.

Nota: Agradecimientos a Mohan por su colaboración en esta teoría.

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